Soy tan sólo una simple mortal que comete errores al amar...
22 de noviembre de 2011
18 de noviembre de 2011
Lo que nos enseña este Noviembre.
Este mes me ha dejado varias frases célebres y lecciones para estar prevenida en los próximos años, a saber:
* "Es noviembre.. En noviembre, las cosas que no te jodian.. Te joden." Sabias palabras de una amiga en una reflexión de domingo.
* Se sucitan los olvidos más absurdos. Por ejemplo, cerrar la puerta para ir a trabajar y darte cuenta que dejaste las llaves dentro de tu hogar. Pero, ojo al piojo, te llevás las llaves de tu laburo. Claramente, estamos ante un síndrome en el que empezás a considerar tu propiedad como segundo hogar.
* Se pierde el filtro. Bah, no se pierde, lo dejás tirado por ahí y no pensás ir por un repuesto. No sólo te joden cosas que no te jodían, sino que además se lo decís en la cara a todo el mundo sin importar el interlocutor. Resultado: consecuencias varias pero te chupa un huevo.
* Hay inminentes ataques retros hacia la preadolescencia y te podés encontrar mandandole una solicitud de amistad por facebook (?) a tu ídolo que te hizo quedar como una loca desquiciada ante todo un colegio y por el que veías videos en The Box (the music channel, nunca me voy a sacar de la cabeza esa parte si digo The Box) y te ponías a llorar mientras tu madre te miraba con cara de WTF. Lo bueno de estos ataques es que son contagiosos, suceden en masa y por lo tanto, no te sentís tan pelotuda.
* En las redes sociales pasás de leer "Buena vibra", "Viva la vida", "Hay que ser positivo" a " Pre-viernes", "Buen día. Aunque mi vida es una mierda."
En fin, sólo un consejo para estar alertas al síndrome Noviembre y preparémonos para brindar y putearnos una vez más en la organización de las cenas de Fin de Año.
13 de noviembre de 2011
El que rie último, rie mejor.
La verdad hoy me siento una ganadora. Les cerré el culo a todos. No encuentro mejor expresión y como diría Fontanarrosa en el Congreso de la Lengua hay palabras que tienen cierta fuerza para expresar lo que uno siente. No es lo mismo te cerré la boca que te cerré el culo. No, definitivamente no. Les paso a contar...
Hubo un cambio importante en mi vida hace algún tiempo. Yo era una chica común con bastante problemas y cortando el cordón. Vivía de joda, escapando de la realidad pero no por eso menos atenta. Buscaba respuestas en libros, en mandalas, en salidas, en charlas, en Freud, en Eric From, en letras de canciones, en la filosofía (de la barata y la posta). Era algo así como una hippie que soñaba con un mundo mejor, para mí. Mis redes sociales expresaban mucho de esto. Hasta que un día, un señor me terminó de dar todas esas respuestas que yo tanto estaba buscando. Dejé de planificar para empezar a concretar. Dejé de filosofar para empezar a hacer. Empecé a aplicar todas esas teorías, hipótesis, ideas, catarsis, charlas de noches enteras que tuve durante años. Me lanzé a la pileta con agua y encontré la paz q tanto buscaba.Empecé a decidir por mí misma y dejé de dar explicaciones, porque ya sabía lo que quería y no necesitaba explicárselo a nadie. Pensé que las personas, algunas de ellas pilares en mi vida, iban a entender este cambio. Más no como diría mi jefa. Me encontré con un sin fín de reclamos y críticas de las personas menos esperadas. "Cambiaste la filosofía por cocinar bizcochuelos," fueron una de las tantas cosas que me dijeron. Que no pensaste bien, que no te puedo acompañar en esta locura (cómo me habían acompañado en todas las otras entonces? o me acompañaban xq a ellos les gustaba nada más?) Dejaste de ser una persona pensante para convertirte en una ama de casa, no tenés proyectos propios. Y yo los escuché, lloré, pensé, me cuestioné. Hasta que una voz muy sabia me dijo: "Hay gente que vas a tener que dejar en el camino cuando quieras progesar. Vos seguí subiendo peldaños, el que se quiera quedar atrás, una pena." Y así fue. Yo no estaba dejando nada de lo que era, estaba aplicando todo lo que había aprendido, me había cansado de estar dando vueltas sobre lo mismo, quería acción. Quería que entendieran que el paso no era encerrarme a tejer como Penélope, era empezar a hacer todas las idioteces que nunca había hecho, quería experimentar esa paz que tanto había buscado y no tenía que ver con hacer un bizcochuelo, sino con aplicar a la realidad todas mis teorías. Aprender a compartir con otros. Y experimenté. Tan mal no me salió. Me casé, soy exitosa en mi trabajo, viajo, proyecto, tengo nuevos amigos, y fortalecí relaciones. Hoy esas personas que se quejaron de mi cambio publican los bizcochuelos que hacen o brownies por las redes sociales, los que me echaban la culpa hoy reconocen que no tengo la culpa de nada.Ya no me sirve que me pidan disculpas, esos opinólogos terminaron dándome la razón aunque no les guste.
Les cerré el culo, mierda carajo!
Hubo un cambio importante en mi vida hace algún tiempo. Yo era una chica común con bastante problemas y cortando el cordón. Vivía de joda, escapando de la realidad pero no por eso menos atenta. Buscaba respuestas en libros, en mandalas, en salidas, en charlas, en Freud, en Eric From, en letras de canciones, en la filosofía (de la barata y la posta). Era algo así como una hippie que soñaba con un mundo mejor, para mí. Mis redes sociales expresaban mucho de esto. Hasta que un día, un señor me terminó de dar todas esas respuestas que yo tanto estaba buscando. Dejé de planificar para empezar a concretar. Dejé de filosofar para empezar a hacer. Empecé a aplicar todas esas teorías, hipótesis, ideas, catarsis, charlas de noches enteras que tuve durante años. Me lanzé a la pileta con agua y encontré la paz q tanto buscaba.Empecé a decidir por mí misma y dejé de dar explicaciones, porque ya sabía lo que quería y no necesitaba explicárselo a nadie. Pensé que las personas, algunas de ellas pilares en mi vida, iban a entender este cambio. Más no como diría mi jefa. Me encontré con un sin fín de reclamos y críticas de las personas menos esperadas. "Cambiaste la filosofía por cocinar bizcochuelos," fueron una de las tantas cosas que me dijeron. Que no pensaste bien, que no te puedo acompañar en esta locura (cómo me habían acompañado en todas las otras entonces? o me acompañaban xq a ellos les gustaba nada más?) Dejaste de ser una persona pensante para convertirte en una ama de casa, no tenés proyectos propios. Y yo los escuché, lloré, pensé, me cuestioné. Hasta que una voz muy sabia me dijo: "Hay gente que vas a tener que dejar en el camino cuando quieras progesar. Vos seguí subiendo peldaños, el que se quiera quedar atrás, una pena." Y así fue. Yo no estaba dejando nada de lo que era, estaba aplicando todo lo que había aprendido, me había cansado de estar dando vueltas sobre lo mismo, quería acción. Quería que entendieran que el paso no era encerrarme a tejer como Penélope, era empezar a hacer todas las idioteces que nunca había hecho, quería experimentar esa paz que tanto había buscado y no tenía que ver con hacer un bizcochuelo, sino con aplicar a la realidad todas mis teorías. Aprender a compartir con otros. Y experimenté. Tan mal no me salió. Me casé, soy exitosa en mi trabajo, viajo, proyecto, tengo nuevos amigos, y fortalecí relaciones. Hoy esas personas que se quejaron de mi cambio publican los bizcochuelos que hacen o brownies por las redes sociales, los que me echaban la culpa hoy reconocen que no tengo la culpa de nada.Ya no me sirve que me pidan disculpas, esos opinólogos terminaron dándome la razón aunque no les guste.
Les cerré el culo, mierda carajo!
12 de noviembre de 2011
Alerta opinólogos!
Cada uno siembra lo que ha cosechado, más allá de la suerte. Hoy cuido lo cosechado y no permito que nadie lo critique. Ni mi profesión que voy a defender con uñas y dientes, ni mi pareja,ni mi familia. Deberíamos aprender a cerrar la boca antes de ser todos arquitectos, amigos perfectos, docentes, políticos, médicos, Grondona o el Papa ante la menor noticia y una vez más, como ya he dicho, mirar nuestro comportamiento. Siempre es más fácil mirar al costado y señalar lo que otros hacen antes de autocriticarse. Vivimos en la era de la información que nos permite tener un acesso más rápido a los sucesos diarios o saber qué es un escapulario en cuestión de segundos y con un aparatito que llevás encima todo el tiempo como si fuera tu ropa interior. Sin embargo, no por eso tenemos un conocimiento más profundo y fidedigno de la realidad, ya que la mayoría de los "opinólogos" no se toma el trabajo de verificar fuentes, autores o contexto. Esto va desde una foto de facebook que te sacaste en un par de fiestas y podés quedar etiquetada como LA fiestera y fuiste a una sola en tres meses a insultos a todos los maestros por un paro que alguien piensa q es para pedir aumento de sueldos y el reclamo es otro. Respeto la libertad de expresión, pero eso no nos da derecho a hablar por boca de jarro como diría mi abuela ni a defenestrar a personas por lo que muestran en una red social. Para saber y opinar, hay que estar y tomarse el tiempo de informarse, porque por más que el acceso sea más fácil, para discernir necesitamos la cabeza igual.
"Si para recobrar lo recobrado
fue necesario perder lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,
si para ahora estar enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido, lo sufrido
tengo por bien llorado lo llorado.
Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.
Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado."
~ La sabiduría la da experiencia!~
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