27 de agosto de 2010

*Instante en el viaje*

Ayer volviendo a casa se me sienta un chico al lado. Tendría unos veinti tantos, largos. Yo iba abstraída en la relajación después de yoga. En esa burbuja en la que los sentidos están más atentos y lo cotidiano parece extraño. Y lo normal un poco más desfigurado. Me acomodo en mi asiento y miro por la ventanilla. Concentrada en mis pensamientos, giro mi cabeza y veo al chico escribiendo un mensaje de texto. Hasta ahí nada raro. Situación diaria. Pero empecé a leer lo que escribía y el mensaje decía: "Si estás embarazada esta vez el nombre lo pongo yo. Los amo!" Y sonreí ante un gesto que no se ve. Ante algo a lo que no estamos acostumbrados. Por lo menos las mujeres de mi edad no estamos acostumbradas justamente a ver ese tipo de reacciones de los hombres. Como ver a un hombre llorar por una mujer. Como escucharlos morirse de amor por una de ellas. Incluso me resultan más tiernos que el género femenino. Quizás por la falta de costumbre. Por esa coraza que lo cubre todo o por la gran cantidad de "machotes" que posan sobre el género masculino cierta mala fama por todos conocida y en cierto punto, bien ganada.

Apoyo las emociones simples, mostrar los sentimientos, ser libres. Sin corazas o fachadas.

11 de agosto de 2010

The Starfish Story / La historia de la estrella de mar

Once upon a time, there was a wise man who used to go to the ocean to do his writing. He had a habit of walking on the beach before he began his work.

One day, as he was walking along the shore, he looked down the beach and saw a human figure moving like a dancer. He smiled to himself at the thought of someone who would dance to the day, and so, he walked faster to catch up.
As he got closer, he noticed that the figure was that of a young man, and that what he was doing was not dancing at all. The young man was reaching down to the shore, picking up small objects, and throwing them into the ocean.
He came closer still and called out "Good morning! May I ask what it is that you are doing?"
The young man paused, looked up, and replied "Throwing starfish into the ocean."
"I must ask, then, why are you throwing starfish into the ocean?" asked the somewhat startled wise man.
To this, the young man replied, "The sun is up and the tide is going out. If I don't throw them in, they'll die."
Upon hearing this, the wise man commented, "But, young man, do you not realize that there are miles and miles of beach and there are starfish all along every mile? You can't possibly make a difference!"

At this, the young man bent down, picked up yet another starfish, and threw it into the ocean. As it met the water, he said, "It made a difference for that one."



By Loren Eiseley

Me desperté temprano,como suelo hacerlo justo antes de que amanezca,a caminar por la orilla del mar y recibirel nuevo dáa.

Conforme a través del brumoso amanecer,enfoqué mi mirada en un movimiento débil y lejano.Vi un joven que se agachaba y se levantaba azotando con sus brazos,bailando en la playa,sin duda celebrando el comienzo de un día perfecto.
Conforme me fui acercando,tristemente me di cuenta de que el joven no estaba bailando,sino que se agachaba para para escudriñar entre los despojos que había dejado la marea nocturna,deteniéndose de repente a recojer una estrella de mar para luego levantarse a arrojarla de vuelta al acéano.
Le pregunté al joven cual era su propósito: "La marea ha arrojado a las estrellas del mar hacia la playa y no pueden regresar por si solas",contestó el joven."Cuando salga el sol,ellas morirán a menos que yo las devuelva al mar."Conforme el joven me explicaba,yo miraba la basta expansión de playa,extendiéndose hacia ambas direciones más alla de mi vista.Estrellas de mar cubrían la costa en un numero incalculable.La desesperanza del plan del joven se volvió muy clara para mí tuve que contradecirlo."Pero hay más estrellas de mar en esta playa de las que tú puedas salvar antes de que amanezca. De seguro no esperarás hacer alguna diferencia".
El joven hizo una pausa para considerar mis palabras,agachándose para recoger una estrella de mar y lanzándola lo más lejos posible.Volteándome a ver él dijo simplemente, "yo acabo de hacer la dierencia para esa".



No hablo de utopías sino de pequeños pasos. A veces nos desalentamos, pero son las pequeñas cosas las que producen los cambios, al menos para una persona ese acto nuestro puede cambiar la historia.

*Nada es imposible sino se corre el riesgo de intentarlo*

8 de agosto de 2010

Ciclos

No es mejor ni peor, es distinto.

Poder decir adiós es crecer ♫

1 de agosto de 2010

...

Parate. Apostante. Frente alta. Siempre dispuesto a escampar. Principios claros. Seguridad.Tirame que me defiendo. Arriesgo¿qué pierdo? ¿Unas monedas? ¿Mi orgullo por un ratito? Puedo sobrevivirlo.

Ahora si... tenés que saltar al vacio? Dejar atrás. Dejar ir. Poner en práctica tus discursos, tus principios. Dar el gran salto. Arriesgar a perder algo. Apostar todas tus fichas. Todas. Absolutamente todas. ¿Te animás?¿Te animás a agarrar la oportunidad que te da la vida con todos los riesgos que eso implica?

Si anda rondando la felicidad, no tengas tanto temor de cambiar♫

21 de julio de 2010

Deconstruir para construir.

Actuar para entender.

*Una constante*

10 de julio de 2010

Quién soy.

Hace unos días, en un momento de ocio en los que no hay nada para hacer o pocas ganas de hacer algo (y con algo, me refiero a mover mínimamente un músculo), mirando Facebooks ajenos, me encontré mirando la pestaña de Información de personas que no estaban entre mis contactos. La mayoría de ellas no incluía ningún tipo de información demasiado relevante salvo el sexo, la situación sentimental o datos básicos. Pero una de ellas llamó mi atención “Biografía”. Un hombre describía cómo era. Con palabras sencillas, un poco autocrítico, humildemente, con una capacidad de síntesis asombrosa resumía en unas pocas líneas lo que a tantos de nosotros seguramente nos cuesta tanto definir. O no. Más allá de la descripción, lo que me impactó fue que esa persona se tomó el tiempo, la molestia, el trabajo o la bendición de contarle a los demás quién era. O contarse a sí mismo quién era. No se dedicó a sacar conclusiones sobre la vida ajena, sobre cómo eran los otros. Fue autocrítico. Y eso creo que es realmente admirable. Trayendo a la memoria un viejo dicho, “ver la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio” es algo que sinceramente pone en alerta a todos mis sentidos. Cada uno vive su vida cómo puede, quiere o le sale. Cada uno tiene la obligación consigo mismo y el deber con el resto de vivir su vida en libertad siempre y cuando no dañe al otro. ¿Y si no daña al otro dónde está la productividad de despotricar contra lo que los demás hacen o dicen? Y esto no quiere decir que alguna vez no lo haya hecho. Tampoco quiero ser más papista que el Papa. Sin embargo, después de escupir al cielo muchas veces y que me caiga una tormenta de escupitajos después por eso, me doy cuenta que lo mejor es primero conocerse, ser crítico con uno mismo en cuanto a sus errores, felicitarse por sus aciertos y ser, por sobretodas las cosas, humilde. Y si creo que algo de mi alrededor no está bien, considerar todas las posibilidades, adentrarse en el problema y una vez que se vio el problema desde todas sus posibles miradas (como si fuera un prisma visto desde todos sus ángulos), recién ahí me parece que hay derecho a opinar. O mejor dicho, a dar un consejo.

Démosle valor a la crítica. Que no se convierta en un chusmerío barato sin ton ni son para pasar nuestros ratos de ocio en los que no hay nada para hacer o pocas ganas de hacer. Algo.

6 de mayo de 2010

Hinchada las pelotas

Y si. Algún día tenía que hincharme las pelotas. Hincharme las pelotas y gritarlo. Porque generalmente me infarto las pelotas y no lo digo. Pero ya estoy cansada. Harta de buscar lugares y momentos para tratar de conciliar algo con un receptor (hay un temita con la comunicación) al que evidentemente le importa poco y nada lo que tengo para decirle. Cansada de complacer a todo el mundo para que no se enojen . Completamente desquiciada con la gente que hace comentarios tales como "Este es el país de la joda, no?" Claro, y vos hacés todo correctamente para que no sea el país de la joda. Por favor! Odio que la gente se queje de algo sin responsabilizarse al menos un poquito. Podrida de los comentarios pelotudos. Y todo esto, se vive con total naturalidad.
No digo de mandar a la mierda a todo el mundo. Pero sí de hacer un poquito de justicia con uno mismo. De querer y ser coherente con el deseo, sin dejar que nos importen los demás.